Ponte verde, un programa entretenido y de concienciación ecológica
(Este es un artículo que publiqué en el blog de comunicación&educación, però lo publico también aquí para darle un poco más de eco al artículo y que alguien comente si quiere y promocionar este programa de los viernes en Cuatro y también se llama Qué desperdicio. Un saludo!)
Ponte verde es la última versión del programa ¡Qué desperdicio!, presentado por Raquel Sánchez-Silva y el especialista en Ingeniería Ambiental, Diego Chueca Gimeno , en la cadena Cuatro. Se trata de un programa original y atractivo que sirve para concienciar de una manera entretenida sobre las necesidades y formas del ahorro energético y de recursos. Ser y actuar ecológicamente es algo muy abstracto, y lo que logra este programa es transmitir de una forma clara y práctica cómo se pueden lograr estos objetivos. En Ponte verde, los responsables del programa tienen una función, mostrar cómo unas determinadas familias que antes estaban poco concienciadas pueden aprender a ser más ahorradoras y ecológicas. Además de intentar que se sientan responsables de los efectos que sus costumbres tienen en el medioambiente, los presentadores de Ponte verde transmiten una idea que puede ser muy eficaz a la hora de convencer a la gente de que vale la pena ser ecológico: consumir menos significa gastar menos dinero. Dinero, esa es una idea que cala muy fuerte en la gente, otro buen motivo para ahorrar. Reciclar, hacerlo de la forma correcta; gastar poca agua y calefacción; disminuir el consumo eléctrico, instalando bombillas de bajo consumo y evitando gastos inútiles como tener los electrodomésticos en ‘stand by’ o el cargador del móvil enchufado cuando no se usa; reducir la contaminación que causamos con nuestros desplazamientos, usando el transporte público, compartiendo vehículo o, por ejemplo, desplazándose en bicicleta, y tener en cuenta el criterio ecológico a la hora de realizar compras. Son una serie de técnicas que nos pueden ayudan a reducir nuestra huella ecológica, un concepto varias veces repetido en el programa Ponte verde. La huella ecológica se refiere a la cantidad de espacio terrestre que sería necesario para generar todo aquello que uno consume, y para alojar los residuos derivados de dichos consumos, de una persona. La huella ecológica media de cada ciudadano español es de más de 6 hectáreas, es decir, que para abastecer el excesivo consumo que se da entre un español medio se necesita una superficie natural de aproximadamente el tamaño de cuatro grandes campos de fútbol. Si todos habitantes del planeta utilizasen una cantidad igual de recursos no nos bastaría con este mundo, ya que para abastecer ese ritmo de consumo se necesitarían dos planetas como la Tierra.
Ponte verde es un programa que por sus características se dirige a un público familiar. Aunque no es uno de los programas con las mayores audiencias, resulta una apuesta valiente para concienciar a la ciudadanía. El espectador vive cada esfuerzo que realizan los protagonistas del programa como propios, resulta emotivo ver cómo los miembros de las familias de distintos lugares de España se desesperan en sus intentos por ahorrar a través de distintas vías. Ahorrar resulta difícil para muchos de los conejillos de indias del programa, pero con el apoyo de los realizadores del programa y con los consejos de los presentadores van mejorando sus logros y finalmente son premiados por ello. El programa también resulta atractivo estéticamente, por el tipo de planos que utiliza, por presentar un cambio de planos dinámico, por su ritmo narrativo y por las imágenes de titulación que coloca en pantalla. También la música y los efectos de sonido utilizados en el programa resultan muy expresivos y contribuyen a aumentar el interés del programa.
Es mucho lo que se aprende con este programa, y muy útil, y transmitido además de una forma muy atractiva; es por eso, que este programa es un buen ejemplo de televisión educativa, didáctica y de transformación social. Pero sobretodo, como anécdota, es fantástico ver cómo un programa como este consigue mostrar escenas de una gran emotividad. En un contexto televisivo donde la telerealidad es un producto muy pujante, este programa ha logrado algo que ninguna edición de Gran Hermano ha conseguido, mostrar cómo un conjunto de familias que en principio no eran especialmente sensibles a la ecología acaban tomándose tan en serio sus esfuerzos y emocionándose al saber que han conseguido mejorar sus costumbres.
Ponte verde es la última versión del programa ¡Qué desperdicio!, presentado por Raquel Sánchez-Silva y el especialista en Ingeniería Ambiental, Diego Chueca Gimeno , en la cadena Cuatro. Se trata de un programa original y atractivo que sirve para concienciar de una manera entretenida sobre las necesidades y formas del ahorro energético y de recursos. Ser y actuar ecológicamente es algo muy abstracto, y lo que logra este programa es transmitir de una forma clara y práctica cómo se pueden lograr estos objetivos. En Ponte verde, los responsables del programa tienen una función, mostrar cómo unas determinadas familias que antes estaban poco concienciadas pueden aprender a ser más ahorradoras y ecológicas. Además de intentar que se sientan responsables de los efectos que sus costumbres tienen en el medioambiente, los presentadores de Ponte verde transmiten una idea que puede ser muy eficaz a la hora de convencer a la gente de que vale la pena ser ecológico: consumir menos significa gastar menos dinero. Dinero, esa es una idea que cala muy fuerte en la gente, otro buen motivo para ahorrar. Reciclar, hacerlo de la forma correcta; gastar poca agua y calefacción; disminuir el consumo eléctrico, instalando bombillas de bajo consumo y evitando gastos inútiles como tener los electrodomésticos en ‘stand by’ o el cargador del móvil enchufado cuando no se usa; reducir la contaminación que causamos con nuestros desplazamientos, usando el transporte público, compartiendo vehículo o, por ejemplo, desplazándose en bicicleta, y tener en cuenta el criterio ecológico a la hora de realizar compras. Son una serie de técnicas que nos pueden ayudan a reducir nuestra huella ecológica, un concepto varias veces repetido en el programa Ponte verde. La huella ecológica se refiere a la cantidad de espacio terrestre que sería necesario para generar todo aquello que uno consume, y para alojar los residuos derivados de dichos consumos, de una persona. La huella ecológica media de cada ciudadano español es de más de 6 hectáreas, es decir, que para abastecer el excesivo consumo que se da entre un español medio se necesita una superficie natural de aproximadamente el tamaño de cuatro grandes campos de fútbol. Si todos habitantes del planeta utilizasen una cantidad igual de recursos no nos bastaría con este mundo, ya que para abastecer ese ritmo de consumo se necesitarían dos planetas como la Tierra.
Ponte verde es un programa que por sus características se dirige a un público familiar. Aunque no es uno de los programas con las mayores audiencias, resulta una apuesta valiente para concienciar a la ciudadanía. El espectador vive cada esfuerzo que realizan los protagonistas del programa como propios, resulta emotivo ver cómo los miembros de las familias de distintos lugares de España se desesperan en sus intentos por ahorrar a través de distintas vías. Ahorrar resulta difícil para muchos de los conejillos de indias del programa, pero con el apoyo de los realizadores del programa y con los consejos de los presentadores van mejorando sus logros y finalmente son premiados por ello. El programa también resulta atractivo estéticamente, por el tipo de planos que utiliza, por presentar un cambio de planos dinámico, por su ritmo narrativo y por las imágenes de titulación que coloca en pantalla. También la música y los efectos de sonido utilizados en el programa resultan muy expresivos y contribuyen a aumentar el interés del programa.
Es mucho lo que se aprende con este programa, y muy útil, y transmitido además de una forma muy atractiva; es por eso, que este programa es un buen ejemplo de televisión educativa, didáctica y de transformación social. Pero sobretodo, como anécdota, es fantástico ver cómo un programa como este consigue mostrar escenas de una gran emotividad. En un contexto televisivo donde la telerealidad es un producto muy pujante, este programa ha logrado algo que ninguna edición de Gran Hermano ha conseguido, mostrar cómo un conjunto de familias que en principio no eran especialmente sensibles a la ecología acaban tomándose tan en serio sus esfuerzos y emocionándose al saber que han conseguido mejorar sus costumbres.
Tags: ecologismo, sostenivilidad, recursos, concienciación, ahorro, televisión, entretenimiento

