Posible nuevo asesinato de un periodista ruso a manos de las fuerzas secretas del presidente Putin.
Los métodos dictatoriales y opresivos del presidente Putin hace tiempo que han sido demostrados, esta noticia, después del asesinato de la periodista
Anna Politkóvskaya, crítica con el Kremlin, es un nuevo posible golpe bajo de este gobierno enemigo de la libertad.
Podéis ver el vídeo explicatorio de la noticia clicando en el siguiente hipervínculo.
El periodista ruso muerto, en extrañas circunstancias, ha sido enterrado hoy en Moscú.
A un estudiante de periodismo se le enseña nada más empezar la carrera que la noticia es que el género periodístico más objetivo y más fiel a la realidad.
La noticia cuenta hechos, sucesos, por lo tanto realidades fácilmente descriptibles. Pero, si el periodismo fuese únicamente la transmisión de noticias, entonces, habría que olvidarse del ‘cuarto poder’ o de los objetivos sociales (de mejora) del periodismo . Un periodismo que sólo cuenta noticias es un producto de usar y tirar. Un periodismo que se limita a explicar hechos es un periodismo de comida rápida, que no necesita ser digerido.
A un estudiante de periodismo, una de las primeras cosas que se le explican en la carrera es que la objetividad está en los hechos, por lo cual cabe rechazar los adjetivos, las deducciones, todo aquello que no son hechos. Da igual si algo es de color rojo, en una noticia, no puedes decirlo. No importa si un determinado hecho tiene unas determinadas finalidades implícitas, en una noticia esa información no puede incluirse.
Está bien que haya diferentes géneros periodísticos, sin embargo, es un error considerar que un género con tantas limitaciones como la noticia pueda ser el género periodístico por antonomasia.
Si la transmisión informativa se realizase restringiéndose a las limitaciones de las noticias, los periodistas no podríamos informar sobre situaciones de pobreza o de desigualdad, porque son realidades más complejas que los hechos, son fenómenos sociales. Si sólo pudiésemos hablar de hechos, sólo podríamos reproducir el resultado de informes, cuya publicación sería el hecho del que partiría la noticia. Además, si tuviéramos que ceñirnos a lo que sucede en un momento corto de tiempo, sin poder hablar de lo que tiene antecedentes o que pude tener efectos o soluciones futuras, los periodistas sólo podríamos informar de las realidades políticas a partir de hechos y, por ejemplo, informar sobre las declaraciones de representantes políticos, lo cuál nos impediría explicar desde una posición reflexiva las posibles consecuencias de una ley o porqué sería conveniente tomar una determinadas medidas desde el gobierno o la ciudadanía.
Un panorama mediático que tuviera los ‘hechos’ como dogma informativo sería realmente penoso para el trabajo periodístico. Sin embargo, nuestra realidad periodística es en gran parte así. La información periodística a menudo no es crítica (en el sentido de información contrastada, reflexionada e interpretada), a menudo olvida importantes realidades o catástrofes que no producen ‘hechos’, por ejemplo, se olvidan hambrunas porque no hay muertos, y cuando ya hay una cifra de víctimas de la que informar ya es demasiado tarde a esas personas.
Por supuesto, es respetable el uso del formato noticia para informar, pero, junto a él, deberían aparecer otros otros géneros que profundizan más, que dieran respuesta a las causas de los fenómenos sociales, a sus consecuencias y a sus posibles soluciones.
El periodismo ha de tener una función social y es la de aportar a los ciudadanos conocimiento sobre las realidades ciudadanas y ejercer de dinamizador de los cambios y de las actuaciones sociales dirigidas hacia lograr una realidad mejor.
No se trata de ser el 4º poder, o de ser la fuerza crítica con el poder del sistema o el gobierno, sino que el objetivo de los periodistas debe ser más complejo: informar y analizar de forma crítica los fenómenos humanos, y ello quiere decir analizarlos de una forma ética y socialmente responsable. Estos objetivos no son alcanzables con y el simple relato de hechos, sino que exigen otras formas de periodismo más completas y por ello es necesario incluir análisis más complejos de la realidad y géneros interpretativos, como el reportaje, o la opinión explícita.