domingo, 14 de enero de 2007
Algunas de las cosas que dije en mi escrito ‘Buscar las diferencias’ me hicieron pensar. ¿Acaso no se pueden buscar las diferencias entre unos y otros? Yo mismo me he interesado a menudo por las características culturales de mis compañeros de estudios y amigos venidos de otras partes del mundo. Interesándome por ciertos aspectos de su identidad cultural diferentes de los míos propios nunca he pretendido crear fronteras entre estas personas y yo; todo lo contrario, precisamente cuando me he interesado sinceramente por este tipo de aspectos ha sido con aquellas personas con las que me he sentido realmente a gusto, con los buenos amigos. Puedo decir ahora, retrospectivamente, que creo que además de reforzar los lazos de amistad, el conocimiento mutuo, y el conocimiento de las diferencias también sirvió, aún sin ser conscientes de ello, para que nos sintiésemos más iguales.

Creo, pues, que hay distintas formas de buscar las diferencias o de destacarlas. Sobretodo esta última forma, destacar las diferencias sin mostrar interés por conocerlas realmente, es una muestra de que se quiere mantener la separación, la segregación del propio grupo respecto de este otro ‘diferente’.

Indagar en las diferencias o interesarse por las características culturales o personales de otras personas no tiene por qué ser algo que enturbie las relaciones humanas; por lo contrario, suele ser algo que junta a las personas y que les hace entender todo lo que comparten y que crea lazos psicológicos de amistad y cooperación.

Iré más lejos, creo que en un país democrático los grupos culturales minoritarios de la sociedad tienen derecho a ser conocidos, reconocidos y respetados. Derecho a no sentirse bichos raros, a que no te miren mal o a no recibir un mal trato por parte de tus conciudadanos. El desconocimiento, los prejuicios o los conocimientos equivocados suelen ser la causa de racismos, de la discriminación a grupos étnicos diversos y a inmigrantes. En un país democrático, además, cualquier cultura minoritaria debería ser defendida si es necesario por el Estado. La administración pública debería encargarse de emprender campañas informativas sobre los diversos grupos étnicos, religiosos, nacionales o lingüísticos y deberían promover la buena imagen de los grupos culturales para luchar contra el rechazo social.

- escrito el 3 de enero de 2007.
Publicado por Desconocido @ 0:22  | multiculturalidad/riqueza
Comentarios (4)  | Enviar
Comentarios
Hola, me ha impactado mucho su comentario, a nivel positivo, evidentemente. Lo que dice en su texto, es verdad, no nos damos cuenta de que, hablando con la gente extranjera, de alguna manera, nos parecemos a ellos.
Publicado por GingerYawara
sábado, 20 de enero de 2007 | 2:15
Seguro que si nos paramos a conocer a toda la gente que nos rodea (bien sea de nuestra ciudad, de otras ciudades, de otros países, de otros mundos...) o profundizáramos en sus vidas, aprenderíamos mucho y sabríamos valorar muchas cosas.

PD. Espero que en el examen de Lengua, el texto a comentar sea más fácil que el tuyo... Sonrisa
Publicado por Miss Brightside
domingo, 21 de enero de 2007 | 15:33
Gracias por los comentarios.

Sobretodo me ha gustado lo que ha dicho miss brightside: "aprenderíamos mucho y sabríamos valorar muchas cosas".
Creo que has dado en el clavo. Las diferencias son muchas veces riquezas. Otras veces son simples diferencias, pero como has dicho, te enseñan a valorar muchas cosas, y ves lo que es más importante.


A todos los que han escrito un comentario, muchas gracias.

Y que todo el que quiera que se sume.
Publicado por roberto_b_r
lunes, 22 de enero de 2007 | 11:04
solo que deverias escribir mas sobre la convivencia con diferencias aunque tus articulos son muy buenosSonrojado
Publicado por Invitado
sábado, 12 de enero de 2008 | 2:24